Una exposición de solo 30 segundos sin protección puede causar lesiones irreversibles

La Dirección General de Salud Pública recuerda que es fundamental proteger nuestros ojos correctamente mientras observamos el fenómeno meteorológico para evitar daños que podrían resultar irreversibles para nuestra visión.

La Dirección General recuerda que solo hay una manera segura de ver el eclipse, con unas gafas homologadas con la certificación ISO 12312-2:2015, y advierte a la población de que no haga experimentos con filtros caseros como cristales ahumados, diapositivas veladas, radiografías usadas, gafas de sol (cualquiera que sea su protección ultravioleta), filtros polarizados u otro filtro que no cumpla con la normativa obligatoria. El hecho de que el sol no produzca molestias o que aparezca oscuro tras el filtro no significa que los ojos estén seguros. Las lesiones pueden aparecer entre las 6 y las 48 horas posteriores a la exposición.

Tampoco es seguro usar unas gafas de eclipse para mirar por unos prismáticos, un telescopio o cualquier otro instrumento óptico. Deben usarse los filtros adecuados para ello, ya que se concentra la luz solar y la protección es insuficiente. La luz concentrada, además, quemará el filtro y el ojo recibirá toda la luz solar concentrada por el instrumento.

Protege a los más vulnerables: se recomienda que los niños menores de 6 años no contemplen el eclipse solar directamente

Los oftalmólogos aconsejan tener un especial cuidado con los niños, ya que en edades tempranas tienen la vista más sensible y, al estar emocionados y excitados por la contemplación del eclipse, su pupila se encuentra más dilatada.

Desde Salud Pública se recomienda que los niños menores de 6 años no contemplen el eclipse solar directamente. Porque resulta complicado conseguir que sigan las normas de seguridad y porque es suficiente un corto espacio de tiempo para producir lesiones irreversibles en la retina. Se aconseja por tanto que se mantengan en un lugar donde no puedan mirar el sol directamente y que es preferible que sigan el fenómeno a través de una pantalla de TV o a través de otros medios digitales.

Supervisar a personas con discapacidad que pueden necesitar ayuda para garantizar un buen uso de las gafas de protección.


Treinta segundos de exposición

Los especialistas advierten de que solo 30 segundos de exposición al sol sin protección puede provocar lesiones irreversibles sin tratamiento posible. Las más grave de estas lesiones afectaría a la mácula y se produciría nada más contemplar el fenómeno. Esta lesión se manifestaría con una mancha oscura en el centro del ojo, una visión distorsionada con la que se percibirían los objetos más grandes o más pequeños o con una alteración de los colores.

El eclipse también podría provocar daños en la córnea y estos se manifestarían entre 6 y 48 horas después del fenómeno. Los síntomas de la lesión podrían ser un enrojecimiento del ojo, molestias, picor, escozor, visión borrosa o lagrimeo constante, como si se tuviera un objeto extraño dentro del ojo. Afortunadamente, estas lesiones sí pueden ser tratadas sin que queden lesiones posteriores.

Guía de compra segura de gafas para el eclipse solar: consulta la información aquí